4 productos que debemos alejar de nuestra zona íntima

0
197
Imagen de pixabay.com

Nuestra zona vaginal es un área muy especial de nuestros cuerpos. Diferente a todas las demás partes de nuestros cuerpos, es la responsable de la vida y de nuestra sexualidad, por la que hay que tratarla con especial cuidado y reverencia.

Factores como la mala higiene, sexo sin protección o ropa interior apretada, pueden hacer que nuestra zona vaginal se vea afectada. Asimismo, muchas mujeres se preocupan demasiado del cuidado de esta zona y al hacer extrema su limpieza, también comprometen su salud.

La zona vaginal: La vulva y la vagina

Generalmente solemos confundir vulva con vagina. Si bien ambas forman parte del sistema reproductor femenino, son distintas y complementarias.

La vulva es la agrupación de elementos genitales externos femeninos, entre ellos se encuentran: los labios vaginales, el orificio vaginal, el clítoris y el orificio uretral.

A pesar de que la vulva contiene el orificio vaginal, la vagina es otra parte de la anatomía femenina que conecta la vulva con la cérvix y el útero. Es la vagina quien aloja el pene durante el coito, es por donde parimos, y es por donde desciende la menstruación. La vagina tiende a expandirse durante la excitación sexual. Por todo esto, los cuidados de esta zona deben ser particularmente delicados para prevenir infecciones.

Hay 4 cosas que particularmente debes alejar de tu zona vaginal. Veamos cuáles son.

1. Protectores diarios

Cuando llegamos a la adolescencia y la menarquia llega, comenzamos a experimentar cambios hormonales que se manifiestan con la aparición de secreciones con coloraciones amarillas o blancas en sus prendas íntimas.

Estas secreciones son normales: Las hormonas las producen para mantener lubricada y limpia la zona vaginal. La secreción se observa blanquecina y algo turbia y además puede o no presentar olor salado. Ésta se puede volver fibrosa a mitad del ciclo menstrual cuando tu cuerpo está ovulando.

Ahora bien, los protectores diarios son productos elaborados para absorber la secreción de la vagina antes y después de la menstruación. Sin embargo, usarlos obedece a una razón más bien de higiene para no manchar tu ropa interior, pero que realmente es contraproducente.

Los protectores diarios calientan y humedecen tu zona vaginal más de lo normal, lo que puede producir infecciones por bacterias que son bien molestas. Ahora, si te es necesario usarla, cámbialas cada cuatro horas como máximo, y procura darle respiro y descanso a tu zona vaginal durante la noche.

2. Duchas vaginales

Los ginecólogos advierten que cuando sintamos algún olor fuerte acompañado de picazón, ardor en el conducto vaginal al orinar o tener relaciones sexuales, se puede tener alguna infección vaginal. Con estos síntomas se debe recurrir inmediatamente a su doctor para que le practique los análisis correspondientes.

Así que si el olor en zona vaginal no es muy fuerte y no presentas signos de irritación no debes preocuparte. No debes usar duchas vaginales porque pueden alterar el equilibrio normal de la flora bacteriana presentes en tu vagina. Además, al haber alguna infección ésta puede diseminarse por el conducto vaginal hasta la zona reproductiva.

50% Completado
¿Dónde Quieres Recibir la Guía?

Escribe el correo donde quieres recibir la guía

Responsable: Lakuspide.com Finalidad: envío de contenidos informativos de negocios, emprendimiento, superación y correos comerciales. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación o suprimir tus datos enviando un email a info@lakuspide.com Para más información consulta nuestra política de privacidad.

Lo que se recomienda es usar agua y jabón para los lavados y secar con una toalla de algodón sin frotar o restregar.

Imagen de unsplash.com

3. Lubricantes improvisados

A todas nos pasa alguna vez: Todas podemos tener un poco de resequedad vaginal al momento de mantener relaciones sexuales. Si esto te ocurre, no se te ocurra improvisar usando con lubricantes improvisados, tales como aceites para bebé, aceite vegetal, vaselina o cremas corporales.

Algunos estudios clínicos han demostrado que el aceite de bebé favorece la reproducción de cándida albicans. Por otra parte, el aceite vegetal porque irritan la vulva y la zona vaginal, y si usas condones, no permite un buen deslizamiento en la zona vaginal.

Por ser petrolato puro, la vaselina crea una capa de grasa muy difícil de enjuagar. Además, no está hecha para el pH de nuestra zona vaginal, lo que favorece la proliferación de bacterias. Aplica el mismo principio para las cremas corporales

Entonces, si tienes algún problema de resequedad vaginal, tu única opción son los productos lubricantes elaborados para uso vaginal porque tienen pH balanceado o neutro, y están diseñados para esa delicada zona.

Imagen de unsplash.com

4. Tangas brasileñas

Sexy y sugerentes, desde luego; pero enemigas de la buena salud de tu zona vaginal. Las tangas brasileñas crean un puente entre tu zona anal y tu zona vaginal, y la humedad y el calor presente en ambas se intercambian libremente para favorecer las infecciones bacterianas.

Otras consideraciones

  • Lava tu ropa interior aparte, y con detergente suave o de pH neutro, sin perfumes que favorecen el crecimiento de levaduras. Además de causar daño a los tejidos de tu ropa interior, lavarla junto con el resto de la ropa puede hacer que se contamine con las bacterias presentes en las demás prendas, lo cual puede afectar la salud de tu zona vaginal.
  • Elije algodón como tejido para tu ropa interior permita. El algodón permite paso del aire y permite que tu zona vaginal se mantenga más fresca.
  • Si te detectan alguna infección en tu zona vaginal, es recomendable que hiervas la ropa interior que hayas usado en aquellos días. Con solo 5 minutos de hervor eliminarás cualquier levadura u hongos presentes en la tela. Así evitas que te vuelvas infectar de forma recurrente.

Debes prestar mucha atención al cuidado de esta zona tan importante. Es un área muy sensible y someterla a ciertas rutinas que consideramos inofensivas, podrían generarnos infecciones, quemaduras o irritación.

Fuente: mejorconsalud.com, cuidateplus.marca.com, plannedparenthood.org,

es.wikipedia.org