Ansiedad: Un enemigo silencioso que no perdona

0
198
Imagen de pixabay.com

Algunas personas sufren ataques de pánico en un momento determinado, se identifica porque piensan que algo malo les va a suceder, y sienten un miedo muy grande. Pero esto no sólo les afecta a ellos sino también a las personas que están a su alrededor. En algunos casos que son graves se pueden presentar síntomas como mareos, ataques al corazón, perdida de la conciencia, dificultad para respirar, y sensación de muerte inminente. Pero para evitar llegar a este estado crítico hay ciertos síntomas que dan un alerta, y poder atender la víctima del ataque de pánico, estas son:

  1. Palpitaciones repentinas y sudoración de las manos o todo el cuerpo.
  2. Mareos y desmayos.
  3. Dificultad para respirar, ahogo.
  4. Sensación de malestar en el pecho, dolor y opresión.
  5. Náuseas.
  6. Miedo a la posibilidad de morir.
  7. El paciente puede experimentar la sensación de estar separado de sí mismo.
  8. Temblores y escalofríos.

Por lo general los ataques de pánico se pueden presentar en personas desde la adolescencia hasta una edad aproximada de 35 años, más sin embargo las personas mayores de esta edad no están exentas. Estudios revelan que las mujeres son más propensas a sufrir este trastorno, y que son causados en la mayoría de los casos por factores genéticos.

Lo primero que debemos hacer frente a una persona que está sufriendo un ataque de pánico es aislarlo de la multitud o de las personas que estén en el lugar, ayudarlo a que tome respiraciones lentas y profundas a fin de estabilizar las palpitaciones y lograr tranquilizarlo un poco. Es importante no juzgar a la persona que está teniendo el ataque, por el contrario, necesita una persona que le de apoyo y que le escuche si necesita desahogarse. Trate de hablarle de manera calmada para que pueda trasmitirle esa tranquilidad y la otra persona así lo perciba.

Si la respiración en la victima es muy agitada puede tratar de calmarla colocándole una bolsa de papel a la persona para que respire lentamente y pueda ir calmando el ritmo de la misma, además de esto ayúdelo a contar a fin de que inspire en 5 segundos y exhale en 5 segundos, repita la acción varias veces.

Esta patología afecta a millones de personas alrededor de todo el mundo, por ello es necesario que estemos alerta ante los síntomas y la manera de enfrentarla, ya que no sabemos en qué momento nos vamos a ver en la necesidad de asistir a alguna persona con un ataque de ansiedad, y si por el contrario seamos nosotros los que suframos en un momento determinado una situación como esta, es importante tomar las medidas preventivas necesarias para que no ocurra.

Fuente: consumer.es