Aprende a controlar tu metabolismo y adelgaza comiendo con el método de cocina metabólica

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Imagen de: pixabay.com

Adelgazar comiendo es el sueño de todos nosotros. Parece una contradicción, pero no lo es, siempre y cuando aprendamos a comer inteligentemente. Yo soy una prueba de ello. Durante casi toda mi vida sufrí de obesidad, a pesar de llevar una vida relativamente sana. Año tras año, fracasé en mi lucha por perder peso, no importa si hacía dietas exageradas, rutinas matadoras de ejercicios o utilizaba medicinas mágicas que desangraban mis bolsillos. Todo era inútil.

Pero, todo cambió el día que entendí que debía utilizar el metabolismo de mi cuerpo a mi favor. Es decir, la solución para mi gordura estaba dentro de mí y no afuera, como siempre pensé. ¿Y cómo podía controlar mi metabolismo? Pues, comiendo los alimentos correctos, aquellos que aceleraran mi metabolismo. Cuánto tiempo y dinero pudiera haber ahorrado si hubiese sabido a tiempo que el secreto de mantenerse delgado estaba en la elección correcta de los alimentos y su perfecta combinación.

Pero, yo no llegué a esa conclusión por mis propios medios. Lo aprendí con un método innovador para el control del peso, llamado “Cocina Metabólica”. Este sistema me ofreció una estrategia alimenticia que incluía recetas, fáciles de preparar, que deleitaban mi paladar, al mismo tiempo que aceleraban mi metabolismo. Por eso, digo que es posible adelgazar comiendo. ¿Maravilloso? Definitivamente.

Desde que comencé a disfrutar de las recetas de Cocina Metabólica, mi peso no ha dejado de bajar y mis tallas de ropa tampoco. Ahora tengo el cuerpo que deseo, pero puedo estar mejor y sé que lo lograré, ya que esta estrategia nutricional me impedirá caer en ese terrible fenómeno conocido como adaptación metabólica, que impide quemar grasa con velocidad y retarda el adelgazamiento, hasta paralizarlo por completo.

Los métodos personalizados no estaban a mi alcance

Antes de decidirme por el método Cocina Metabólica, investigué en internet sobre muchas alternativas de dietas no tradicionales que tuvieran que ver con el control del metabolismo, es decir, que pudiera aprovechar mi propio cuerpo para bajar de peso. Pero sinceramente lo único que conseguí estaba fuera del alcance de mi presupuesto.

Uno de esos ejemplos era el método S.A.B.E. de la chef y nutricionista Adriana Fatat que consistía en comer sano, conseguir tu peso ideal y ganar energía. Eso último fue lo que más llamó mi atención, porque hasta el momento ninguna dieta había logrado elevar mis niveles de energía. Y lo otro que me atrajo de su propuesta era que se basaba en una alimentación hecha con productos ecológicos.

Imagen de: unsplash.com

Sin embargo, la limitante para acceder a este tipo de método era principalmente presupuestaria, ya que Fatat es conocida como la chef de celebrities como Alejandro Sanz. Adicionalmente, todo tenía que ver con un plan de alimentación personalizado que es diseñado de acuerdo a las analíticas y el Ph de cada cliente, dependiendo de los niveles de colesterol y triglicéridos, por ejemplo. Y si bien la propuesta era interesante, ninguna de las recetas las podía preparar yo misma, sino que debían ser hechas por la chef. Así que hasta este punto me interesé por ella, aunque no dejo de reconocer que es muy interesante.

Así fue como llegué a otra interesante opción que se llama método Pronokal. Esta era una fórmula comercial que consistía en un programa de pérdida de peso bajo prescripción médica, basada en una dieta proteínica y con apoyo multidisciplinario. Pero lo más interesante que le vi, era que ofrecía resultados desde el primer día y que sus resultados los podía mantener a largo plazo. Todo esto gracias a una reducción en la ingesta de grasas y azúcares, pero con la cantidad de proteínas que tu cuerpo necesita para su funcionamiento diario. De esa forma puedes perder peso, pero a expensas de la masa de grasa de tu cuerpo. Eso me pareció genial.

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Este método comercial se compone de tres pasos. El primero, para perder el 80% del peso sobrante en nuestro cuerpo, consiste en la aplicación de una dieta proteínica, combinada con productos Pronakal y la misma se diseña de acuerdo a un chequeo médico previo que permite determinar tu estado metabólico, hábitos dietéticos y ejercicios que haces a diario, así como cualquier contraindicación médica que puedas tener. Ya en este punto empecé a ver que la inversión iba a ser cuantiosa y no solo en alimentos, sino en toda la supervisión médica que requería.

En ese primer paso también se debía incorporar la asesoría de expertos en actividad física para diseñar una rutina de ejercicio personalizada y el acompañamiento de un coach para garantizar que no perdieras el foco en tu objetivo. Así que como ves requería de una gran inversión y apenas era el primer paso, ya que prevé una segunda etapa en la que te reeducan en la forma de alimentarte, para que así puedas perder el otro 20% de tu peso sobrante y, por último, una tercera etapa de mantenimiento para sostener los resultados alcanzados en el largo plazo, y todo eso con el acompañamiento y la supervisión de médicos, nutricionistas, entrenadores, coach, etc… La verdad se veía muy bien, pero no estaba segura de cuánto me iba a costar todo eso, por lo tanto descarté también esta opción.

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Conseguí un método de dieta metabólica que yo misma podía hacer

Antes de llegar al método “Cocina Metabólica”, me llamó la atención un texto de la nutricionista Mónica Gómez, en el que explicaba las ventajas de alimentarte según tu tipo de metabolismo, apoyada en las investigaciones de George Watson, un científico que durante 20 años analizó el efecto de cada alimento en el pH de la sangre de sus pacientes. Eso significaba que yo debía determinar primero el porcentaje de grasas, hidratos de carbono y proteínas que necesitaba realmente mi cuerpo, ya que las necesidades nutricionales que tenemos cada uno de nosotros varía significativamente de persona a persona.

En este vídeo del canal Genial, en YouTube, puedes ver qué es la dieta metabólica y por qué funciona y es efectiva en mayor número de personas:

Según explicaba esta especialista, las dietas metabólicas permiten tanto ganar como perder peso de forma natural, sin necesidad de restringir calorías ni de sacrificarte dejando de comer. En cambio las dietas hipocalóricas o bajas en calorías, si bien te permiten perder peso, también hacen que lo recuperes en muy corto tiempo, así que no vale la pena tanto sacrificio si volverás a donde mismo estabas o, incluso, a una situación peor a la inicial.

Ella clasificaba los tipos de metabolismo en tres grupos, el “tipo carbohidrato”, que es el que necesita una dieta abundante en verduras, cereales y frutas, pero con pocas grasas y proteínas, así como poca sal; luego estaba el “tipo proteico”, en el que debes consumir verduras, pero aquellas con bajo contenido de carbohidratos (aguacate, espinaca, espárragos, etc..), evitar los cereales y elevar el consumo de proteínas y grasas. Y, por último, está el “tipo mixto” que te permite comer los alimentos recomendados a los dos tipos de metabolismo anteriores.

En este vídeo de Biosalud Day Hospital, en YouTube, el doctor Mariano Bueno explica en qué consiste y cómo beneficia a tu cuerpo una dieta metabólica:

Todo eso llamó poderosamente mi atención, pero también me llevó a seguir buscando y fue así como llegué al método Cocina Metabólica, de los autores Karine Losier y Dave Ruel. En este punto, debo confesar que lo que más me atrajo de este método, era que había sido elaborado por una profesional del fitness con maestría en psicología y por su pareja, un chef fitness reconocido y respetado en los Estados Unidos. Eso me indicaba que iba en la dirección correcta, porque eran personas que sabían cómo ponerme en forma y cómo alimentarme sanamente con platillos sabrosos y fáciles de hacer en casa.

Este método no solo me podía guiar por la combinación de comidas que podía hacer de acuerdo a la hora del día en que las iba a consumir, para aumentar su potencial metabólico para quemar grasa, sino también me sugería variaciones en las fuentes de nutrientes para evitar el desaceleramiento del metabolismo, con un menú rico en comidas nuevas y emocionantes. Y, por último, me sugería alimentos que al consumirlos, podían darle un empujón a mi metabolismo y así poder quemar grasas con mayor rapidez y efectividad.  Además, tenía a mi disposición una lista de más de 250 recetas fáciles y rápidas de preparar en casa, y un completo y organizado temario que incluía un sistema nutricional, sugerencias de comidas para quemar grasas, 10 reglas de cocina y nutrición, cómo vencer el fenómeno de adaptación metabólica, cómo crear tu plan individualizado de comidas para quemar grasa, cómo administrar tu presupuesto de comidas, entre otros contenidos.

En este vídeo de Diego Di Marco, en YouTube, te dan ejemplos de cómo puedes organizar tus comidas y variarlas en una dieta metabólica para que no te aburras:

Definitivamente al hallar “Cocina Metabólica”, logré dejar atrás esos viejos recetarios pasados de moda, con platillos que se repetían una y otra vez, hasta volverse aburridos e insípidos.  Ahora disfruto de más de 250 recetas diferentes, estructuradas especialmente para activar el metabolismo de mi cuerpo y ayudarlo a quemar grasa con mucha facilidad.

No temas ni dudes sobre lo que lees. Este método ha sido probado por nutricionistas de todo el mundo, quienes han corroborado su efectividad. Los platos diseñados contienen los nutrientes necesarios para garantizar una sana alimentación, que a su vez te ayuden a adelgazar. Y todo eso por una inversión que, en mi caso, fue de apenas 37 dólares, pero en muchos casos se de personas que lo han obtenido por mucho menos, aprovechando las promociones que Karine y Dave activan eventualmente.

Así que no te quedes con esos kilos de más que no soportas. Bríndate la oportunidad de probar algo nuevo, una forma eficaz de adelgazar comiendo.