Todo sobre el museo del prado

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Foto cortesía de: www.pixabay.com

Muchos años han pasado desde que el museo del Prado fue construido y desde entonces es una visita obligada cuando se pasea por Madrid. En él reposan obras de gran valor artístico, sin embargo, son muchas las cosas que no conocemos de este increíble lugar. ¿Quieres saber cuáles son esas cosas? No pares de leer.

El nombre de este museo se debe al prado de los Jerónimos, es decir, a un terreno cercano al famoso monasterio de los Jerónimos. Al museo en un principio se le llamó Museo Real de pinturas y Museo Nacional de Pintura y Escultura, pero estos nombre no lograron calar entre la gente y en el año 1920, por decreto, se tomó la decisión llamarlo Museo del Prado.

No es tan visitado como tal vez pensamos, pues ocupa el puesto número 12 de los museos más visitados de Europa, pero sí es el número uno de España.

Es el segundo museo más caro de Europa. Solo un museo le precede en cuanto a costos: los museos vaticanos.

En este interesante museo descansan más de 1000 obras, algunas jamás han sido expuestas.

Es interesante saber que ese lugar, inicialmente, no iba a ser un museo, pero Napoleón, un buen día, planteó la idea de crear un museo de la corta a imagen y semejanza de otros museos europeos. Pero, fue Fernando VII quien decidió guardar en el lugar las colecciones Reales y tiempo después abrirlo al público.

A finales del siglo XIX fue publicada una noticia falsa sobre un incendio en el lugar, lo que obligó a las autoridades a cuidar y estar más pendiente del museo,

Durante la Guerra Civil todas las obras fueron evacuadas hacia la Sociedad de Naciones de Ginebra, pues se consideraba que estaban corriendo peligro.

Pablo Picasso fue director del museo del Prado entre los años 1936 y 1939, aunque nuca, debido a la Guerra Civil, logró ocupar el puesto que le había designado Manuel Azaña.

Es la mayor pinacoteca de pinturas pre-vanguardista del mundo.

En él descansa la otra Gioconda. Se trata de una copia de la pintura de Leonardo da Vinci que estuvo durante mucho tiempo guardada en los almacenes.

En el Prado descansa el cuadro más grande. Se trata de la Degollación de San Juan Bautista, un lienzo del polaco Strobel que mide 10 metros de largo.

En este museo descansan los dos primeros cuadros impresionistas. El primero se refiere a la Vista del jardín de la Villa Médicis en Roma, de Velázquez, donde el pintor sevillano comienza a jugar con la luz, la naturaleza y las sombras. El segundo, a la Lechera de Burdeos, de Goya.

Fuente: traveler.es